Marco cogió su teléfono, llamando a la policía, pocos minutos después apareció una patrulla bajando Marco del coche para hablar con ellos, fijándonos en cómo el todo terreno se marchaba, chillando las ruedas, persiguiendolos la policía, marchandonos nosotros de aquel lugar enseguida. Los siguientes días fueron tranquilos, Marco se marchaba a trabajar por la mañana, después que los dos desayunabamos juntos, luego yo me entretenía en arreglar la casa, después me daba un baño relajante, para irme