CAPÍTULO 94. La dueña de El Mirador
CAPÍTULO 94. La dueña de El Mirador
—¿Qué le hiciste?
El tono de Nadia era exageradamente agresivo para una mujer embarazada, aunque si era honesta, Naiara debía reconocer que jamás había escuchado un timbre distinto en las palabras de su hermana, al menos no cuando se trataba de ella.
Siempre llena de sarcasmo, siempre llena de envidia, siempre manipulando, y eso por desgracia no se le pasaría con un embarazo, porque Nadia simplemente era eso: un mal corazón criado por dos personas que ni siqu