CAPÍTULO 85. De luto
Ahora seamos honestas, absolutamente todos los hombres de aquella estación estaban físicamente preparados, pero Samuel era otra cosa, porque había estado entrenándose para ser bomberos desde el mismo segundo en que aquel incendio había arrasado con El Mirador, incluso aunque no tenía edad para entrar al Cuerpo todavía.
Quince años después era la punta de lanza del jefe de la estación, literalmente porque era una mole, y como si eso no fuera suficiente, que los regañara un sargento, y los desban