CAPÍTULO 27. La familia Leal
CAPÍTULO 27. La familia Leal
Ni siquiera era capaz de explicarlo, pero la boca de Samuel sobre la suya enviaba tantas descargas de placer a nada fibra de su cuerpo, que Naiara sentía como si estuviera a punto de quebrarse.
Quizás era demasiado pronto para que aquello se les pasara, pero solo unos minutos después aquel fuego se hacía insoportable y él le daba la vuelta para que apoyara las manos en la puerta de la camioneta. Para cuando le subió aquel maldito vestido sobre las caderas ella ya es