CAPÍTULO 140. Una mentira desvergonzada
CAPÍTULO 140. Una mentira desvergonzada
Los gritos se escuchaban incluso desde afuera del edificio de la comisaría. Gritos de mujer cuya voz tanto Naiara como Samuel conocían perfectamente, y que no eran de nadie más que Nadia, reclamando entre maldiciones que le devolvieran a su hijo.
Del otro lado de la estancia estaban los señores Baker, evidentemente aquella era una buena razón para que se perdieran el juicio, pero se les veía completamente desesperados.
Y en medio de todo estaban el capit