"... Hasta ahora, te idealizaba, Hannah. Pero resultaste ser igual que Dominic y que ella... Hasta ahora, te idealizaba, Hannah. Pero resultaste ser igual que Dominic y que ella..."
Esas palabras, sus palabras, calaron muy hondo en mí. Se repetían en mi cabeza como un mantra incesante, tan dolorosas como hierro caliente en la piel. Creí que, a ese punto, ya nada que Adam dijera me afectaría, y que cuando me dejará en paz, podría respirar al fin y rehacer mi vida... Pero lejos de sentirme aliviad