Antes de pensar que había enloquecido por creer que Alexandra Rumanov sería un problema en mi matrimonio, llegué a preguntarme si volvería a soportar todo lo que me hizo vivir la exesposa de mi marido cuando reapareció con su hija.
Pero Alexandra era muy diferente a Sabine, empezando por sus intenciones.
—Puedo prometerte que no seré un problema para tu matrimonio, Hannah. No seré motivo de discordia entre Adam y tú.
Contraje los labios, preguntándome si acaso estaba jugándome una broma o cómo p