Caminé en medio de la oscuridad las tres calles que separan la casa de mi familia del lugar en dónde Fernando me estaba esperando.
Mi cuerpo temblaba producto del frío y un vapor blanquecino escapaba de mi boca cada vez que exhalaba el aire de mis pulmones.
Unos metros antes de llegar, divisé su vehículo a un costado de la calle, este tenía las luces apagadas y la brasa de su cigarrillo podía verse desde afuera.
Me acerqué cuidadosamente hacia la ventanilla del acompañante, dando un pequeño golp