Aproveché a que Fernando estaba tomando una ducha, y me acosté de espaldas a la puerta antes de que regresara a la habitación.
Pasé gran parte del día planeando mi viaje y ayudando a papá con las tareas de la casa, que mis energías se habían agotado y por eso no tardé en quedarme dormida.
No sé cuántos minutos pasaron desde que me dormí, hasta que desperté de golpe al sentir sus manos recorriendo mi abdomen.
—¿Qué mierda estás haciendo? Estamos en la casa de mis padres —le susurré mientras inte