ROCIO
Once meses habían pasado desde aquel accidente, once meses en los que mí vida cambio completamente. No solo quedé con una movilidad limitada de la pierna, también había perdido a la persona más importante para mí. Fue un proceso largo y doloroso, tampoco voy a negar que hubieron días en los que quise correr a buscarlo, pero sabía que tenía que dejar que rehiciera su vida sin la sombra de nuestro pasado.
A pesar de lo difícil que fue dejar todo atrás, mí nueva vida era bastante tranquila y