Capítulo 48.
Malía y Marek se colocaron en la sala de reuniones.
El ambiente está tenso y la Luna se siente nerviosa, finge tranquilidad pero el constante movimiento de sus manos solamente la delata ante los ojos observadores de alfa Marek.
— ¿Qué pasa?
Ella se mordió el labio inferior.
Marek extendió su mano para liberar el labio del agarre.
— No lo hagas— La voz profunda se cuela por los poros de ella. — me darán ganas de hacerlo yo también, y debemos trabajar.
Ella siente el rubor en sus mejillas.
— Debe