Capítulo 163.
Julia abre los ojos, se encuentra en su habitación, y sus heridas fueron curadas.
Gus comienza a acercarse a ella.
— No te preocupes, no voy a dañarte— dice él negando con la cabeza. apretando las quijadas, observando cada uno de los daños en su cuerpo, sus manos se vuelven zarpas.
Un rugido contenido en la garganta se escucha de forma inevitable y ella solamente con desvía la mirada.
— Lo siento Gus, lamento haberte...
— Tranquila, en este momento lo único que necesito es que estés bien.
Ella