Capítulo 47.
— Creo que por aquí es, tiene que ser— Susurró Malía caminando por un sendero de tierra, rodeado por enormes pinos.
La oscuridad del lugar y la lejanía de cada una de las aldeas que había en el territorio, lo hacía el lugar perfecto para escondite de alguna hada, como habían mencionado los niños pequeños.
— ¿Que hacían hasta acá? ¿Por qué estaban tan lejos de los guerreros que los protegen?— cuestiona en ese instante.
Los ruidos de jadeos se escuchan a lo lejos, ella se acerca, teniendo cuidado