Capítulo 24.
Malía va caminando por el pasillo.
Los delicados y primeros rayos del sol se cuelan de forma sutil en un tono rosáceo, anunciando el amanecer.
— ¿Qué es lo que acaba de pasar?
Malía aún sigue medio dormida de lo repentino de la situación.
En cuanto llega a la pequeña sala, se encuentra con Lana Dark, esperándola de pie y a contra luz.
—Luna, lamento haberla interrumpido en su… —dice Lana, sonriendo, dejando claro que el olor del alfa se encuentra aún en el cuerpo de ella.
Cómo no, Malía intenta