PUNTO DE VISTA EN TERCERA PERSONA
Charlotte empujó la puerta de vidrio esmerilado de la suite exclusiva del spa, sintiendo cómo la bata de seda suave rozaba contra sus muslos con cada paso que daba. El aire estaba impregnado de un aroma delicado a jazmín fresco y vainilla suave, mientras que el sonido tenue y relajante de agua cayendo de una pequeña fuente llenaba el espacio silencioso y privado, creando una atmósfera íntima y cargada de expectativas.
Samantha, la única asistente programada par