UNA SOLA NOCHE. CAPÍTULO 15. Amenazas
Era extraño, porque sin dudas habían comenzado aquella historia por el extremo opuesto, pero estar sentados uno frente al otro en aquel pequeño restaurante significaba todo.
A Rose le gustaba la comida italiana y a él le gustaba Rose, así que no podían estar más de acuerdo en lo que querían.
—Realmente soy árabe —declaró Karim antes de empujar hacia ella la segunda copa de vino de la sobremesa y Rose se quedó mirándolo con curiosidad—. Nací en Italia por cuestiones muy desafortunadas para mi ma