EXTRA. Fatalidad a tu servicio
EXTRA. Fatalidad a tu servicio
—Es una niña tan juiciosa… —sonrió Charlie mirando a su hija, con su vestido de princesita mayor cuidando de sus primos menores—. Honestamente a veces creo que nos la cambiaron en el hospital. Es imposible que sea hija de Faith…
—¡Charlie! —resonó aquella voz detrás de él, sobresaltándolo.
—¿Ves lo que te digo? —suspiró apoyando su cabeza en el hombro de Rajá, que ronroneaba con el agotamiento normal de la vejez—. ¿Cuándo has escuchado tú a nuestra dulce Bea grita