MUÑEQUITA. CAPÍTULO 13. No me dejes sola
Si había un momento para que Michael Parker se hiciera dueño de sí mismo era aquel. Por desgracia solo bastaba imaginar que alguien pudiera lastimar a Grace por su culpa y todo el control desaparecía automáticamente.
Saltó a su camioneta de inmediato, mientras intentaba desesperadamente marcar el número de su muñequita, pero por más que insistió ella no contestó ninguna de sus primeras llamadas.
—Vamos Gracie, contéstame —musitó desesperado mientras encendía la camioneta y quemaba llantas contr