CUANDO ME VAYA. CAPÍTULO 57. Yo lo hubiera amado también
Las armas se levantaron en aquel momento de ambas partes, pero a Kris no le importaba nada de eso. Sus ojos estaban concentrados en aquellas coordenadas que tenía Mitch en las manos y que él no lograba ver. Pero hizo un gesto para que sus hombres bajaran las armas y luego se dirigió hacia sus autos sin decir otra palabra.
Sabía muy bien que no iban a demorar ni un solo instante en ir a buscar a Jana, así que le ordenó a Chenko regresar a la mansión mientras él seguía de cerca a su hermano. Podí