CUANDO ME VAYA. CAPÍTULO 58. No quería matarlo
Tres semanas después.
Jana había regresado a Inglaterra con la familia, pero por más que le habían insistido, había preferido quedarse en una pequeña casa de renta en una de las zonas rurales cercanas a Londres. Necesitaba tranquilidad, necesitaba pensar, y sobre todo necesitaba soledad para procesar aquel dolor y todo lo que vendría más adelante.
Ni siquiera era capaz de expresar exactamente lo que sentía, solo esa ausencia demasiado grande, y ese miedo demasiado atroz.
Las cosas en Bulgaria n