CUANDO ME VAYA. CAPÍTULO 39. Una mujer con la capacidad de sobrevivir
Jana se quedó allí, tan quieta que parecía una parte más de la decoración o algún otro mueble del cuarto. Aquella manta se incendiaba a toda velocidad, y el rostro de Kris parecía tan sereno y tan agotado que quizás no lograra darse cuenta hasta que ya no fuera capaz de evitar las quemaduras.
Ni siquiera el olor que se extendía por la habitación había logrado despertarlo… solo lo hizo aquel chorro de agua fría que cayó sobre él proveniente del cubo que Jana tenía en las manos.
El agua del grifo