CUANDO ME VAYA. CAPÍTULO 40. Receta para hacer un monstruo
Jana asintió despacio mientras los ojos de Kris se llenaban de nuevas lágrimas.
—¿Te quedarás? ¿De verdad te vas a quedar? —insistió él y la vio hacer un nuevo gesto de confirmación.
Sí, iba a quedarse, porque sabía que si intentaba escapar de nuevo solo iba a salir aún más lastimada. Incluso si conseguía salir de allí y buscar ayuda, ¿qué iba a decir? ¿Cómo iba a conseguir que alguien la entendiera?
Su corazón martilló en su pecho desesperada mientras tomaba aquella decisión, y Kris la abrazó