CAPÍTULO 75. El enemigo de mi enemigo
Mitch se despertó aturdido. Había ido a buscar helado para su hermanita y de repente aquella mujer lo estaba arrastrando dentro del camión de helados. Él había intentado gritar, pero toda la voz se le había ido al ver a Sandor frente a él. En su pequeña mente de tres años no entendía mucho, solo que aquel era un hombre al que debía tenerle mucho miedo.
Luego había hecho lo que todo niño sabía hacer: patear, morder, llorar y gritar, hasta que una bofetada lo había mandado al suelo. Se había hech