CAPÍTULO 34. La experiencia más bonita
Alan la llenó de besos. A pesar de la tormenta que estaban pasando tener a Mar a su lado era como encontrar un refugio lleno de paz.
—Bueno, futura señora Parker, vamos a levantarnos ¡porque alguien muy curioso nos está mirando!
Los dos se giraron a ver a Mitch, que saltó de cabeza a aquel abrazo y corrió a buscar sus dibujos para enseñarle a Alan los que había hecho para él. Sobra decir que Alan se derritió con aquellos folios llenos de colores y los guardó para llevárselos al hospital y poner