Para sorpresa de Julia, al abrir la puerta de la habitación, se topó con un despliegue de médicos y enfermeras que rodeaban la cama de Daniel.
—Señorita, su hermano será bien atendido.
—¿Me dieron más plazo para pagar? Gracias. Yo le prometo que voy a conseguir ese dinero.
—Señorita, cálmese. —Dijo el médico tratante. — La factura fue cancelada y además los mejores nefrólogos de la ciudad ya están revisando su caso.
Julia se quedó estupefacta, viendo la habitación amplia, con ventanales grand