En realidad, a quien más debía agradecer no era a la suerte, sino a Irene.
Diego terminó de revisar el álbum y organizó sus bienes, pensando en cuáles podía usar como regalo para Félix.
Oh, y también tenía que preparar el anillo de compromiso y el regalo de boda... Bueno, al final podría transferir todos esos bienes a nombre de Irene.
Así, él quedaría sin un centavo y dependería de Irene para vivir. Irene era una persona muy responsable; si llegaba a depender de ella, seguramente no podría resis