En realidad, Diego ni siquiera había logrado conquistar a Irene. Solo podía llamarla "esposa" en secreto en su mente, y eso le parecía muy injusto.
Se levantó del jacuzzi, pero Bella lo miró con desdén.
—¿Qué haces aquí?
Diego ignoró su protesta y se sentó al lado de Irene.
—Eres increíble... ¿no tienes un poco de sentido de la decencia? Eso se llama acoso sexual, ¿sabes? —Bella estaba tan enojada que se rio.
—Solo estoy sentado aquí, no estoy haciendo nada. ¿Cómo puede ser acoso? —respondió Die