Irene sabía que Bella no decía eso en tono de broma. Ella realmente deseaba ver a Diego sufrir.
—No te preocupes por mí, mejor ocúpate de ti misma, ¿vale? —dijo Irene sonriendo.
—Yo y Joaquín, por ahora no tenemos planes de casarnos...
—¿Por ahora tú no tienes? —interrumpió Irene—. Joaquín ya no es un niño, deberían apresurarse a casarse y tener un hijo...
—¡Ya empezó otra vez! —Bella decidió jalarla hacia adentro—. ¡Vamos, vamos, a recoger fresas!
No solo había fresas, también había cerezas en