—¿Eres tú, Ire? ¿Es tu hermana o qué? No sabía que el señor Martínez tuviera una hermana. —Eloy, ignorando el tema del maestro, se mostró curioso.
—Sí, no tengo nada que ver contigo. —Irene sonrió desde un costado.
—A pesar de que estamos divorciados, sigo considerándote parte de mi familia, ¿no puedo? —Diego la miró.
¿Divorciados? Eloy se dio cuenta tarde, asimilando que la mujer que lo había cautivado era, en realidad, la exesposa de Diego.
Antes pensaba que Diego era un tonto por no fijarse e