Diego lo miró con frialdad. Joaquín se sintió entre la espada y la pared. Solo podía mirar a Ezequiel.
—¿Así que así se habla? El señor Martínez solo me estaba comentando sobre algunos negocios.
—¿Ah sí? No sabía que ustedes dos estaban colaborando. ¿Tu Bebé sabe? —Ezequiel se sentó junto a Joaquín.
—¿Vas a vengarte porque no te avisé? —Al percibir la amenaza en sus palabras, Joaquín le dio una patada.
—Por supuesto que no. ¿Cómo puedes pensar eso? Son dos cosas muy diferentes. —Ezequiel esquivó