—No he pensado en rendirme, solo estoy... demasiado dolido. —dijo Diego—. No puedo imaginarme si ella está con otra persona en el futuro y yo sería solo un extraño...
—Ánimo, lo único que puedo hacer es alentarte. —Vicente le dio una palmadita en el hombro.
—Ella mencionó que su hijo llegará a Majotán en unos días. Para entonces... buscaré la oportunidad de hacerme una prueba de paternidad. —Diego luchaba por contener la emoción que lo invadía—. No había pensado en eso hasta que tú me lo recorda