Diego logró sacar a Vicente. Vicente, que apenas había terminado con una fase de trabajo y no había tenido tiempo ni de relajarse, se sorprendió al recibir la llamada de Diego.
—Por tu tono, pensé que se había acabado el mundo. —Vicente llegó rápidamente y, al ver a Diego tan desanimado, le preguntó—. ¿Qué pasa? ¿No le ha pasado nada a tu abuelo?
Al ver que Diego negaba con la cabeza, Vicente respiró aliviado.
—Qué bueno. Pero, ¿qué puede ser tan grave para dejarte así?
—Ire tiene novio.
—¿Ya no