—En una edad en la que debería haber sido despreocupado, por tu culpa me volví celoso, inseguro y tímido.
Diego ya no podía escuchar más. Interrumpió:
—Pablo, después de más de veinte años, ahora sé qué tipo de persona eres.
Pablo llevaba tiempo guardando su frustración. No solo por su familia o su capacidad, que nunca igualarían a las de Diego, sino porque no comprendía por qué Diego, tan fácilmente, había conseguido a la chica que le gustaba. Se casó con Irene, no la valoró y, al final, el div