Santiago recibió una videollamada y al ver a Irene, se alegró mucho.
—Ire, ¿dónde estás? ¿Cómo has estado últimamente?
—Abuelo, estoy bien. No estaba en el instituto, ¿verdad? Estuve ocupada y quería salir a dar una vuelta, así que no te contacté. —dijo Irene con una sonrisa.
—Me alegra que estés bien, ¿cuándo vuelves? También te extraño.
—En unos días, cuando regrese, seguro que iré a verte.
Santiago, que no la veía desde hacía tiempo, le hizo varias preguntas y conversaron durante casi media h