—Bueno, ¿mediodía o noche? —preguntó Pablo con sorpresa.
—Noche. —dijo Diego.
—Entonces se lo diré a ella, no iré.
—¿Qué pasa? —Diego frunció el ceño.
—También sabes que estoy bastante ocupado últimamente. —explicó—. Además, estoy preparando una colaboración con una empresa extranjera en un nuevo proyecto; tengo una videoconferencia con ellos por la noche.
Diego asintió con indiferencia.
—Y además... tú e Irene, ¿qué pasa exactamente? Creo que algunas de sus acciones podrían ser para llamar tu a