—¿Transición perfecta? ¿Tú y ella? ¿Qué crees que tienes para compararte con ella? Irene, ¿realmente crees que eres digna? —Diego la miró.
—¿Digna de qué? ¿Dónde no soy digna?
Ambos se sorprendieron y se dieron la vuelta al ver a Santiago acercándose.
—¿De qué están hablando? —Santiago solo escuchó la última frase de Diego y no pudo evitar sentirse curioso—. Diego, ¿otra vez hiciste enojar a Irene?
La expresión en el rostro de Diego era difícil de describir. Irene se apresuró a hablar.
—Abuelo,