Entonces Blirka dio un paso al frente. Su tono era firme, incluso solemne.
― Aún hay un asunto que debemos resolver... El nombramiento del nuevo Rey.
Su declaración trajo un nuevo peso a la conversación. Por un momento, el ambiente se volvió más denso.
― Entiendo la importancia de ese tema ― respondí, intentando mantener el equilibrio emocional de la sala ― Pero quizás podamos posponer esa decisión. Al menos hasta que todos tengan un lugar donde dormir. Lo urgente es asegurar su bienestar inmedi