—Andy, ¿me escuchas? —la voz de Gale irrumpió en el comunicador.
—¡Gale! ¿Dónde estás?
—Con Jerome. Estamos intentando frenar su avance.
Sus palabras me helaron la sangre. Estaba justo en el epicentro del peligro.
—¡¿Qué?! No… ¡no deberías estar ahí!
—El portal ya se está abriendo. Tienes que sacar a todos los que puedas. Nosotros les daremos tiempo.
Me giré y vi el portal comenzar a expandirse, iluminando la montaña con su resplandor.
—¡No, Gale! ¡Voy a ayudarte!
—No puedes. Si te atrapan, todo