Capítulo 036. Matrimonio consumado.
Yalens sonrió con un brillo de complicidad en sus ojos, caminando con paso ligero hacia el bar. Sirvió vino en una copa para sí misma y la ofreció a su esposo. Él la aceptó, pero prefirió servirse un whisky en un vaso de cristal.
—¿Lo tocas, o por qué lo tienes? —indagó Yalens, sentándose frente al piano. Su voz era un susurro curioso, llena de expectativa.
Anton, con una mezcla de melancolía y duda, se acercó al instrumento. Posó la mano sobre las teclas con la cautela de quien reencuentra a