Capítulo 035. El cuadro.
Yalens se despertó pasadas las cinco de la tarde. Se cambió, se maquilló sutilmente y se recogió el cabello. Al bajar las escaleras, se encontró con las criadas, que ya se marchaban.
—¡Señora, qué bueno que llegó! Ha llegado un cuadro para usted —anunció Marie, la jefa del servicio.
—¿Quiere que se lo ayudemos a colocar? —ofreció una de las criadas con amabilidad.
—¡Oh, muchas gracias, Marie, pero pueden retirarse! Le pediré a mi esposo que me ayude a colgarlo —respondió Yalens con una son