Capítulo 024. El comedor.
Guiada por Dennis, que ya se había familiarizado con las criadas de la mansión, Yalens llegó al gran comedor. La inmensidad del lugar la sobrecogió: una mesa señorial para doce personas se extendía ante ella, con los puestos de la cena dispuestos en cada extremo.
—Señorita, con su permiso, me retiro —susurró Dennis.
Yalens asintió levemente, sintiendo que el aire se le escapaba de los pulmones. La opresión de ese nuevo mundo era sofocante. Buscando un respiro, se dirigió a la puerta corrediza