Amelia respiró hondo, sintiendo cómo el aplauso se escuchó hasta en su pecho. Sin embargo, la satisfacción de su presentación se vio rápidamente opacada por una sensación de responsabilidad exorbitante que la aturdía. Mientras las miradas se dispersaban y la conversación comenzaba a fluir, ella se dio cuenta de que estaba a punto de embarcarse en un viaje que no solo definiría su carrera, sino también su vida.
No pasó demasiado tiempo cuando los empleados regresaron a sus lugares de trabajo. En