Capítulo 70
Con dificultad, Maximilian se levantó del suelo. Sus piernas temblaban un poco, no solo por la caída, sino por la carga emocional que llevaba. Avanzó hacia su minibár, sintiendo que necesitaba algo que lo ayudara a aclarar la mente y enfrentar sus sentimientos. Abrió la puerta del bar y se sirvió un trago generoso. Mientras inclinaba la copa hacia sus labios, el líquido ardiente descendió por su garganta como un fuego que encendía sus entrañas.
Era un alivio momentáneo, pero no