Después de la incómoda cena en el restaurante, Alessandro se dirigió a un bar cercano. Necesitaba escapar de la tensión y la falta de conexión con Francesca. Tomó asiento en la barra y pidió un whisky doble, sus pensamientos consumidos por el recuerdo de Sofia.
Mientras la bebida ardía en su garganta, escenas de su pasado con Sofia se reproducían como una película en su mente. Recordaba la primera vez que la vio, cuando ella se presentó como su nueva asistente personal. Su sonrisa cálida y sus