El ambiente en el hospital era un caos contenido, como si todos supieran que algo importante estaba sucediendo, pero intentaran mantener la calma.
Delia se removió en su lugar, con los dedos entrelazados en un gesto nervioso. Durante unos segundos, sopesó la idea de callar, pero la gravedad de la situación pesaba demasiado.
Finalmente, levantó la vista hacia el doctor Ramos.
—Hay algo que debo decirle, doctor —murmuró, con voz entrecortada.
El médico, que estaba revisando unos documento