Minutos antes…
Calvin tecleaba de manera frenética, sus ojos clavados en la pantalla de la laptop. El sudor resbalaba por su frente mientras maldecía entre dientes.
La cuenta regresiva en su mente era clara: cada minuto que pasaba era un riesgo. Isabella estaba ocupada con su obsesión por Natalia, y esa era su única oportunidad para desaparecer con todo el dinero.
—Vamos… dame lo que necesito —gruñó, ingresando una nueva combinación de códigos.
Intentó de nuevo, conteniendo el aliento. De