Frank alcanzó a Alicia unas cuadras lejos del hospital, ella intentó huir, una vez más, y él la detuvo
—¡Ya basta, Alicia! Date cuenta de que no puedes huir todo el tiempo, escaparás de mí y de esto, pero no de lo que llevas adentro, ¿Puedes ser honesta? Solo una vez, porque he creído en ti.
Cuando ella lo miró, sus ojos estaban cubiertos de llanto, ella caminó con más calma y fueron hasta una pequeña banca, en un parque cercano, tomaron asiento, uno al lado del otro
—Es cierto, soy una mujer c