Love abrió los ojos, la habitación estaba iluminada, se sentía tan cansada y adolorida, pero cuando abrió bien los ojos y vio ante ella a ese hombre, un grito casi escapa de sus labios
—¿Tú? —exclamó con desespero
Él sonrió
—Hola, ¿Cómo te sientes, Love?
Ella tenía miedo, podía verlo en sus pupilas tan grandes
—Mi hijo… ¿Cómo está?
—Todo fue tú culpa, Love, mira como terminó, mi hijo está luchando por su vida, ni siquiera pudiste cuidarlo, era tú única tarea, ¡Eres…!
La puerta se abrió y Kevin