33. Una mujer en su pent-house. ¡Era un cínico!
Cassio experimentó el alivio cuando colgó la llamada con el agente de investigación. Tenían pruebas bastante sólidas respecto al intento de desfalco de la empresa hace cinco años y los principales vinculados eran Maurizio y Francesca, tal y como lo había sospechado.
Tenía a un equipo muy discreto siguiendo sus pasos, así que solo era cuestión de tiempo para que la bomba mediática estallara… solo esperaba que no arrasara con las dos personas que más quería: Kat y su hija.
Salió del gimnasio priv