34. Clara solicita la presencia de Kathia
En el contacto de sus labios había ternura, y a través del camino que recorrían sus caricias… lujuria.
Las suaves manos de Kathia se anclaron a la espalda de Cassio. Le clavó las uñas, lo arañó, le mordió el hombre y dejó sus marcas por todos lados, mientras tanto, él no dejaba de conquistar el cuerpo femenino con ligeras embestidas, y le besaba el cuello sensible, los frondosos pechos y los brazos. Se devoraban con lentitud, a los pies de la ferviente luna, con una brisa marina que corría fres